viernes, 13 de septiembre de 2019

Retrato desde Chicago

Me ha costado sacar mi propia voz al mundo. Vivo un eterno proceso interno,  de complejas sensaciones y sentimientos, cargo con el universo entero, soy consciente de mis locos deseos, de mis extravíos sin frenos, de mi irracionalidad al extremo. Mi intimidad es lo único que atesoro, siento que mi piel se abre a la vida, a este gran misterio que desentrañar debo, como larva del mundo extirpo la médula del universo, me enferma mi propio miedo, la cárcel del orbe me  absorbe, lejos de quien soy,  prisionera del ethos de estos tiempos,  viajo a hacia a mi misma,  me rio del hombre medio, medio mediocre. Acorralada por la indiferencia soy una artista marginada, sin resentimiento. Lucida y voraz.  Como nunca me invento mi propio cuento.

Solo nosotros dos


Cuando la montaña florecio
y la luna se escondio en un ricón del alma
el tiempo me robó de tu caballo

Que importa el sol
en la playa desierta
si aquí estoy junto a ti en la arena

Que importa el mar y las estrellas
en este mundo infeliz
si en la noches frías
sólo existes para mi

Eres mi divino y salado mundo
revoloteando en la inmensidad de los océanos
infinita es mi devoción por ti.

Amándote

Amor de aguas

¡ Te imploro !

El viento sopla vigoroso hoy
no sé quién soy
estoy perdida
atada a tu amor