
Se abre el cielo por la mañana
frenesí en mi jardín
Extasiadas nubes deambulan
presas se encuentran mis venas de sensaciones cálidas y tiernas
Por la tarde bajo una incierta niebla
cruzan errantes
fríos bosques
desfallezco en las cumbres
Furiosas rocas despiertan
insolentes cicatrices
de alas de águila